BREVE RESEÑA HISTÓRICA DEL MUNICIPIO DE CORTAZAR

ÉPOCA PREHISPÁNICA

La región que actualmente ocupa Cortazar fue ocupada desde hace cientos de años. Las evidencias de sus primeros pobladores datan de los años 650 a.C. a 350 d.C. y corresponden a grupos afiliados a la tradición Chupìcuaro, fue un pueblo agrícola que dejó vestigios cerámicos en abundancia.

Para los años 350 d.C. a 900 d.C. etapa que los arqueólogos han denominado desarrollo regional, la zona se encontró poblada por grupos agrícolas, sus asentamientos se localizan en las laderas bajas y medias y hacen uso exhaustivo de los recursos naturales.

En 900 d.C. el área es abandonada y la zona fue ocupada por grupos de cazadores-recolectores denominados Chichimeca

                                               

FUNDACIÓN Y ÉPOCA COLONIAL

En el sitio que ocupa actualmente Cortazar se encontraba una aldea Otomí denominada Degno Amole y también Jali- hui. Esta aldea pasó después a formar parte del dominio mexica, y le llamaron Amilli, del náhuatl: raíz que se talla y produce espuma.

Su fundación se verificó el 5 de Mayo de 1721, el trazo del pueblo lo hizo Fray José M. Ansquerque.

La evangelización y control de los indígenas localizados en el área se realizó con la gran labor llevada a cabo por los frailes franciscanos. Su actividad consistió en catequizar a indios, para lo cual se valieron de muchos recursos, las fiestas, las dramatizaciones, etc. Ellos tuvieron que aprender el dialecto para efectuar su trabajo, tradujeron los catecismos a otros idiomas nativos.

El pueblo indígena, posteriormente San José de los Amoles, dependió del curato de Salvatierra desde su fundación.

En 1661 los vecinos del Valle de Guatzindeo reconocían a la parroquia de Salvatierra como su cabecera, por tal motivo en 1661 se crea la Vicaría o ayuda parroquial de San Nicolás de los Agustinos, la hacienda de Caracheo que se encuentra en el actual municipio de Cortazar quedo bajo su administración.

Por su ubicación la ciudad de Cortazar formó parte de la región agrícola-ganadera e industrial del Bajío, que se formó en esta época (siglo XVII y XVIII). Se constituyen grandes haciendas y se enriquecieron los dueños de éstas llegando a ser grandes terratenientes, con títulos de nobleza, fuertes capitales y gran poder político y económico.

Las haciendas, ranchos y labores del área de Cortazar tenían como principal actividad la agricultura, con el cultivo de cereales, incorporándose en su comercialización a la demanda de productos de la zona minera de Zacatecas y Guanajuato, así como hacia la ciudad de México.

La actividad agrícola que se sigue desarrollando en la región se debe gracias a sus suelos fértiles, clima y sus dos afluentes hidrológicos como son el río Laja y el río Lerma, beneficios naturales que atraían a la fundación de grandes haciendas agrícolas donde trabajaban los peones en jornadas de sol a sol.

La hacienda de Caracheo se ubicó en suelos que hoy quedan comprendidos en Cortazar, tiene su origen en el siglo XVI. Fueron sus dueños la familia López de Peralta hasta el siglo XIX. El primer Gerónimo López tuvo sus propiedades en Acámbaro en tierras que después serian Salvatierra, Tarimoro y Cortazar. Su hijo Gerónimo López el mozo creo en 1608 tres mayorazgos. Este había comprado el 9 de Julio de 1593 a Don Félix de Robles Laso, a través de Juan de la Vega y del Doctor Hernando de Robles, Oidor que fue de la Real Audiencia de Mèxico, la estancia llamada Caracheo, que se componía de un potrero, dos caballerías de tierra y catorce sitios de ganado mayor. Caracheo quedo comprendida en el primero de los tres mayorazgos. El primer mayorazgo lo heredo Gabriel de Peralta, el mismo que donaría en 1644 parte de sus propiedades para la fundación de Salvatierra, a cambio del título de fundador, oficio de corregidor.

Para disfrutar de estos beneficios se realizaron varios litigios con las autoridades virreinales, obteniendo sentencia en 1707 a favor de sus descendientes. De todo esto obtuvieron el título de Marqueses de Salvatierra los cuales serían los dueños de la Hacienda de Caracheo hasta 1820 en que son abolidos los mayorazgos y en 1826 el último heredero Miguel Gerónimo López de Peralta y Velasco perdió su título nobiliario y sus propiedades se incorporaron al mercado.

Años más adelante la hacienda es adquirida por el Sr. Nicolás Malagón, abarcando las trojes de alrededor del Cerro Gordo, lo que actualmente comprende varios ejidos y comunidades (Caracheo, La Mocha, Las Galeras, Valencia de Fuentes, Sauz de Fuentes y el Huizache).

SIGLO XIX Y XX

El 21 de octubre de 1857 por decreto del congreso constituyente se le otorga el título de villa con el nombre de Cortazar, en honor del General Insurgente Luis Cortazar. En 1928 el 30 de Octubre se le da el título de ciudad que lleva hasta nuestros días.

Al iniciarse el siglo XX se localizan en la ciudad 13 haciendas: Caracheo, Culiacán, Cerro Gordo, Culiacán del Bajío, El Diezmo, Fuentes, La Gavia, La Huerta, Merino, Providencia, Santa Rosa, San Salvador, Sarabia y Venta, que sin duda se vieron impulsadas por la política de Porfirio Díaz que era fomentar la acumulación y extensión de grandes áreas de tierras. Para su funcionamiento se usan métodos antiguos, coloniales, de control de la mano de obra, éstos con nuevos matices; la tienda de raya, y los bajos salarios, entre otros.

Las construcciones de relevancia histórica de la ciudad son: el Puente Colgante, inaugurado en 1922 por el Señor Presidente Álvaro Obregón; la Capilla de la Señora de la Clemencia, ubicada en el barrio del mismo nombre; el quiosco del Jardín Principal y sus portales de 1910.

Son personalidades de relevancia en la población: José M. Ansquerque, fundador de la doctrina; José M. Rincón y Fray Francisco Muñoz, constructores de la segunda iglesia; el General Don Luis Cortazar, por su valor al dar a conocer el Plan de Iguala a favor de la Independencia de México: el Señor Licenciado Don Miguel T. Barrón, Jefe Político del entonces departamento de Celaya, los señores Esteban Aguilar, José Arzate y Jesús Rosas, fundadores del Municipio y Distrito independiente; el General Don Benigno Canto, fundador de la Jefatura Política, poniendo en posesión de su cargo al primer funcionario, y los terribles bandidos José Almanza y el lazarino Felipe Villanueva.

Su Acta de fundación fue firmada por el virrey Don Baltazar Zúñiga  Sotomayor y Mendoza, marqués de Valero, Duque de Arión el 9 de octubre de 1718.

Las fiestas populares que se efectúan en Cortazar son las siguientes: La Octava de Corpus Christi en que diversos gremios del municipio hacen ofrendas al Sagrado Corazón de Jesús, 5  de mayo la conmemoración de la conversión a pueblo – doctrina  del pueblo de Amoles, y del 29 de octubre al 5 de noviembre Feria de Todos Santos y el Alfeñique.

 

La ciudad de Cortazar actualmente tiene una extensión territorial de 342.60 km. Cuadrados y limita con los municipios: al norte Villagrán y Celaya, al este Celaya, al sur Salvatierra, al sureste Jaral y al oeste con Salamanca. Su clima es templado durante todo el año.

Del total de extensión del municipio más de una tercera parte se destina para la agricultura y son el maíz, sorgo, trigo, jitomate, ajo, alfalfa, cebada, cebolla y frijol, los principales cultivos del municipio.

Actualmente en la ganadería destaca la cría de bovinos y posteriormente la cría de ovinos y equinos. Por su calidad es de importancia la cría de gallos finos de pelea.

El municipio se ubica dentro del corredor industrial del Bajío y en él se localizan varias empresas dedicadas al procesamiento de lácteos y empaquetado de frutas y de la rama automotriz, por último aquellos que se dedican al beneficio de semillas.

Población: 110 000 habitantes.

Clave Lada: 411.

Gentilicio: Cortazarense.

ESCUDO DE ARMAS

En la parte superior, bajo un cielo azul, están representados los cerros de Culiacán, coronado con un penacho de nubes, y el de la Mocha, así como una pequeña loma con una yacata sepulcral; al pie de ésta se encuentra dibujado un pebetero humeante y un idolillo, con alusión a los habitantes primitivos. En la falda de los cerros se ve el valle de la vera del río Laja, el caserío y la torre de su templo franciscano. En la parte inferior derecha se observan chimeneas de fábricas y el famoso puente de fierro sobre el río Laja, así como un gallo de pelea, que representa la tradición del lugar, famoso por sus crías de gallos finos. En la parte izquierda se ven dos manos haciendo una cadena, y como fondo una bandera tricolor, con tres estrellas. Como referencia al decidido apoyo de los pobladores del lugar al movimiento de Independencia. En el extremo izquierdo y derecho del escudo están plasmados los productos agrícolas más representativos de la región, como son maíz, jitomate, ajo y trigo. Como otro elemento del escudo se encuentra inscrita la leyenda Yahui Degno, que en castellano significa Lugar de Amoles.

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DIF Cortazar